El Centro Dramatico Nacional de Madrid
recogió el 23 de Mayo la última sesión y muestra pública del
taller impartido por Cross Border Proyect (Bajo la dirección de Lucia
Miranda). Mediante metodología de teatro foro, la muestra puso de relieve
las dificultades e incertidumbres que las personas con una
discapacidad deben afrontar en su vida diaria.
El proyecto (recogido dentro del
festival: una mirada diferente) consistía en la realización de un
taller de teatro (La gente normal me asusta) con actores y actrices
con y sin discapacidad. El resultado, producto de la creación
colectiva, naturalizaba escenas cotidianas donde la inclusión de
las personas con discapacidad quedaba a expensas de la tolerancia y
empatía de la sociedad (en la que debemos incluirnos tod@s).
Se mostraron 4 historias:
- La discriminación hacia una invidente por parte de la familia al no creerla capaz de colaborar con los cuidados sanitarios de su madre ingresada en un hospital.
- El rechazo de un directivos de radio para contratar personas con una diversidad auditiva como locutora. Aun teniendo la formación y cualificación para el puesto.
- La negativa de una directiva en un centro cívico de permitir el acceso a una persona con discapacidad motora a clases de flamenco.
- La desestimación de la petición de adopción a una familia por no cumplir con los requisitos. Se exponen varios motivos, pero se lleva el foco sobre la paraplejia que sufre el hombre.
Mediante el foro, salieron a la luz que
la discriminación que sufren las personas con discapacidad atiende a
varios motivos, predominado la falta de adaptación de
los espacios públicos y la priorización de lo practico en lugar de
lo humano.
Así mismo, a medida que se
invisibilizan las personas con discapacidad, se fomentan los
prejuicios que una sociedad mercantilizada nos dicta sobre la
“utilidad” de estas personas, llegando a contemplarlos como una
carga, no como una oportunidad de aprender de la diversidad. Sin
embargo, los actores y actrices sin discapacidad participantes en el
proyecto, relataron en un foro que se llevó a cabo tras las piezas
de teatro foro, como el taller había cambiado su manera de pensar y sentir con
respecto a la discapacidad. Transformando dicha invisibilización, en
admiración y respeto por sus compañeros, sobre los que se puede confirmar, nada
tienen de dis-capacitados. Si alguna etiqueta hay que ponerles, esta debería ser la de mas-capacitados.



